Técnicas Curativas

Centro Fénix de Naturopatía




Centro Fénix de Naturopatía tiene el placer de invitarles a conocer sus técnicas curativas, probadas y usadas, con éxito, por miles de personas en todo el mundo, como remedio de síntomas contra la depresión, el estrés, la ansiedad.
Dolores musculares y deterioros articulares.
Problemas respiratorios y alergias.
Dependencias y adicciones.
Algias



Tels. (+34) 680 53 75 56 - (+34) 669 56 44 23 - España

Solo por Hoy


Sólo por hoy, me voy a conceder permiso...
para abrir un nuevo sendero;
para aprender una nueva forma de vivir.
Para dudar, para cometer errores.
Para reir, llorar, amar, reflexionar, descansar.
Para conocer la paz de la renuncia.


Sólo por hoy, me voy a conceder permiso...
para ser amable conmigo mismo.
Para honrar mi cuerpo, mi corazón, mi alma.
Para confiar en el futuro, en Dios, en mí.
Para venerar la vida que disfruto.
Para recordar quién soy.


Sólo por hoy...
Voy a encontrar el valor necesario
para mantenerme firme,
para escuchar,
para escuchar el susurro de mi corazón...
entre el sonido del trueno,
para cantar al viento.



Heart Singer





Centro Fénix de Naturopatía

Algunas Imágenes de este Blog, han sido sacadas de Internet. Si alguien tiene derechos y quiere que no salgan en este espacio, nos lo hacen saber y serán retiradas inmediatamente.

viernes, septiembre 14, 2018

El Descanso

Existe una conexión muy estrecha entre el estado general de salud de un individuo y su estilo de vida, y entre su estilo de vida, su modo de ser y su constitución. Cada uno tiene su ritmo de recuperación del proceso del cansancio y, por lo tanto, un estilo personal para refrescar y renovar el organismo de manera que pueda retomar las actividades con energía renovada.


Numerosas estructuras orgánicas siguen un ciclo de actividad de una hora y media o dos, con pausas de recuperación de veinte, treinta minutos. Parece probable que este sea el tipo de ritmo capaz de mantener más tiempo, y con el menor precio, la eficiencia psicofísica. En cuanto la recuperación frecuente y regular impediría que se instaurasen daños o carencias profundas. Cuanto más largo es el intervalo entre una recuperación y la otra, tanto mayor son el trabajo impuesto al organismo y las probabilidades de no lograr regenerarse completamente. Si en una casa no se tirase la basura y no se limpiasen los pisos durante un año entero, es lógico que al final, la limpieza requeriría un compromiso y un tiempo mucho mayor que si se hubiese aplicado una mínima rutina cotidiana.

Órganos como el hígado y los riñones, cuya actividad tiene en gran parte que ver con la desintoxicación, es decir, con la eliminación de las toxinas que el cuerpo produce en gran cantidad en los períodos de actividad, se sirven de los períodos de descanso para poder desarrollar su función y renovar el organismo. Está claro que cuanto más largo es el intervalo que transcurre entre dos períodos de descanso, más probable es que el intervalo para completar el trabajo pueda resultar insuficiente. La consecuencia es la acumulación de un cierto tipo de conflicto, de cansancio, con una progresiva intoxicación y un envejecimiento acelerado del organismo.

Cuando el organismo está fresco, reposado y motivado para la acción, todos los impulsos, la energía y el movimiento parten de estructuras muy profundas del sistema, o más bien desde las vísceras y desde la musculatura interna. En cambio, cuanto más cansado, desmotivado y exhausto está el organismo su posibilidad de actuar depende más de la activación del sistema nervioso simpático y de las glándulas suprarrenales, proyectadas por el organismo justamente para responder a situaciones de emergencia. Por lo tanto, en situaciones de cansancio y de agotamiento es como si se apagase o metiese en la sombra nuestra parte visceral, junto a la parte más interna de los miembros y del cerebro. En estos casos terminamos por compensar el sostén que nos falta con la hiperactividad de las suprarrenales —y por lo tanto, con una producción forzada de adrenalina y cortisona—, con la fuerza de voluntad y con la tensión muscular, logrando así continuar la acción pese al agotamiento de la energía espontánea.

Si se altera por mucho tiempo la alternancia entre riñones y suprarrenales, uno de los síntomas de esta sobrecarga del organismo es el cansancio para arrancar por la mañana. Este síntoma señala que durante la noche y el descanso, los riñones han desarrollado su función, pero queda aún mucho trabajo que hacer para desintoxicar el organismo. Como los riñones no han agotado su labor, se rehúsan por así decirlo, a colocarse en pausa a favor de las suprarrenales. Lo que ocurre normalmente en este punto es que, para suplir este cansancio que permitiría volver a entrar en la pista, se comienza a beber café y a veces se continúan ingiriendo sustancias excitantes (como fumar cigarrillos o tomar chocolate) durante todo el día para llegar a la noche con una tensión que se traduce en la dificultad de soltarse, de relajarse y, por lo tanto, también de dormirse. Se instala así una inercia que impide pasar tranquilamente del estado de descanso al de actividad y viceversa.

Consideremos la situación de una persona que decidió encontrar motivaciones más profundas en lo que hace. Afrontar un cambio de vida o proyectos nuevos es algo bastante duro de por sí, que requiere por lo menos cierta frescura. Es bastante difícil pensar que la transformación resulte si su vida está organizada alrededor de ritmos, espacios y tiempos que —incluso si hasta entonces habían sido perfectamente funcionales— no le permiten jamás tomar contacto con su parte más interna. Un ejemplo común es el de la persona que dice que quiere cambiar porque está demasiado estresada, pero que luego, apenas le sugerimos un tipo de actividad funcional al cambio, contesta: “No puedo… estoy demasiado ocupado”.

En realidad, se piensa siempre que un individuo no puede encontrar tiempo para sí mismo porque está demasiado ocupado y es demasiado responsable con relación al trabajo o la familia, pero cuando se investiga acerca de las relaciones entre causa y efecto, casi siempre se descubre que es exactamente lo contrario: trabaja demasiado justamente para no encontrarse consigo mismo. En algunos casos puede ser una elección perfectamente funcional, por ejemplo, como técnica antidepresiva, de control de vivencias emocionales que por algún motivo en ese momento no se pueden manejar.

Una persona puede así postergar para un momento más oportuno la elaboración del luto por una pérdida o el dolor de una separación. En este caso, la cantidad excesiva de trabajo logra cerrar todas las espirales en las que podrían infiltrarse las vivencias dolorosas que por un tiempo prefiere postergar. Sin embargo, para hacerlo no es indispensable engañarse a sí mismo, afirmando que es el exceso de ocupaciones lo que impide recuperarse, incluso porque de esta manera puede ocurrir que se pierda la oportunidad de hacer la elección contraria en el momento correcto.

J.Tolja – F. Speciani
Pensar con el Cuerpo

Leer más...

viernes, agosto 24, 2018

Alteraciones del Sueño

El sueño es una de las funciones vitales del organismo, como lo son la respiración, la digestión o la inmunidad. Descansar es esencial para llevar a cabo las funciones de aprendizaje, memorización y adaptación a circunstancias cambiantes. Además, desempeña también una función primordial para asegurar el bienestar durante el día.

Según las últimas investigaciones, dormir es lo que permite mantener las conexiones entre las neuronas (sinapsis), que consolidan tanto la memoria innata como la memoria adquirida. Es decir, el sueño favorece la asimilación, el almacenamiento y la organización de conocimientos nuevos, procesos que requieren que el cerebro esté aislado de estimulaciones externas.

El sueño también permite el reposo del organismo, así como la reconstitución de las reservas de energía metabólica (el glucógeno que se almacena en el hígado). Dormir está directamente relacionado con la buena salud, pues repercute en la estimulación hormonal, la reconstrucción celular, el buen humor, la maduración cerebral, la salud del sistema cardiovascular, la recuperación física y psíquica...

Hoy en día mucha gente ha sufrido alguna vez insomnio y quizá se ha pasado buena parte de la noche sin pegar ojo. ¿Te ha sucedido alguna vez no poder dormir porque el estrés, las presiones laborales o los problemas familiares no le dejan? Si a ti te ocurre, desde luego no eres el único. El 30% de la población padece trastornos relacionados con el sueño, un 4% de ellos de forma crónica.

El insomnio es grave en el 9% de los casos, y se refleja en un sueño de mala calidad, con las siguientes características:
• Dificultades para dormir. A la persona le cuesta relajarse, ya que surgen muchos pensamientos y preocupaciones precisamente en el momento de meterse en la cama. Incluso cuando ya ha conseguido conciliar el sueño se desvela varias veces durante la noche.
• Dificultades durante la segunda mitad de la noche, con la impresión de dormir a intervalos a partir de las cuatro o las cinco de la madrugada. En caso de estrés, los trastornos del sueño se manifiestan sobre todo en desvelos prematuros en plena noche y al amanecer.
• Despertar demasiado pronto por la mañana. En estos casos, a veces el insomnio es el primer indicio de enfermedades mentales o depresión.

La ansiedad, el estrés y la depresión son la causa de más de la mitad de los casos de insomnio. En otros casos, el origen está en el estilo de vida o relacionado con el entorno (un ritmo de vida irregular o un ambiente ruidoso, por ejemplo, perturban el sueño).

Los trastornos del sueño pueden volverse crónicos y persistir durante meses, años incluso, y sus causas son, en la mayor parte de los casos, psicológicas. Las psicofisiológicas suelen aparecer tras un período de insomnio con una causa conocida cuando, una vez desaparecida esta causa, el insomnio persiste debido a un mecanismo de condicionamiento que se automantiene sobre todo por el temor a no poder dormirse. A partir de ahí, evoluciona ya de forma propia. Dormir mal tiene consecuencias directas en la calidad de la vida de la persona, y en poco tiempo también sobre la salud.

Hace no muchos años tuvo lugar un hecho llamativo que alertó a los expertos en consumo de drogas: por primera vez los fármacos hipnosedantes (somníferos y tranquilizantes) se convirtieron en la droga más consumida junto al tabaco y al alcohol. Se disparó el consumo de somníferos a partir de los 35 años. ¿Qué ha pasado? Nadie puede permitirse no dormir… pero no se dan cuenta de que dejar el descanso en manos de la química es una pésima idea.

Un estudio publicado hace unos años en la revista científica BMJ (antes llamada British Medical Journal) puso de manifiesto unos datos aterradores: las pastillas para dormir estarían relacionadas con un riesgo de muerte 4,6 veces mayor y un 35% más de probabilidades de desarrollar un cáncer. Los autores del estudio, pese a la contundencia de los datos, quisieron que se tomaran con prudencia y animaron a realizar nuevas investigaciones, pero dejaron claro que las pastillas para dormir son peligrosas para la salud y contribuirían a aumentar el riesgo de muerte.

Leer más...

sábado, mayo 05, 2018

Los Biorritmos Naturales del Cuerpo Humano

Para tener un estado de salud óptimo es necesario seguir una dieta balanceada, dormir suficientemente y practicar ejercicios, reducir el consumo diario de toxinas, limpiar el cuerpo regularmente y mantener un estado de ánimo positivo. El primer paso en cualquier dieta es comprender cómo el cuerpo utiliza y procesa los nutrientes que necesita. Los biorritmos regulan las necesidades nutritivas del cuerpo. Todas las criaturas de este planeta, incluyendo los seres humanos, están sincronizadas para realizar tres ciclos diarios. Las leyes de la naturaleza han establecido horarios precisos para estos ciclos.
CICLO CORPORAL #1 – EL CICLO DE ELIMINACIÓN
Este Ciclo Comienza sobre las 4:00 AM y termina alrededor de las 12:00 MD
En este ciclo el cuerpo trata de eliminar de forma natural los materiales tóxicos y las sales, las proteínas y los ácidos innecesarios. Durante este ciclo se deben consumir cantidades adecuadas de fruta fresca (preferiblemente orgánica o cultivada localmente) para apoyar el ciclo de eliminación natural de toxinas. Las frutas no solo ofrecen al cuerpo el material para expulsar las sustancias no deseadas, sino que también aseguran que el tracto intestinal se mantenga bien hidratado y nutrido. Las frutas frescas crudas ofrecen los ingredientes ideales para ayudar en el Ciclo de Eliminación.

CICLO CORPORAL #2 – EL CICLO DE ENERGÍA
Este Ciclo Comienza sobre las 12:00 MD y termina alrededor de las 8:00 PM
Durante el Ciclo de Energía los alimentos y los nutrientes son procesados y almacenados para ofrecerle la energía que necesita en su día. La mejor forma de apoyar al cuerpo en este ciclo es comiendo suficientes vegetales frescos crudos (como una ensalada o jugo) con una fuente de almidón para ofrecerle al cuerpo la energía que necesita para mantener su equilibrio bioquímico natural.

CICLO CORPORAL #3 – EL CICLO DE REGENERACIÓN
Este Ciclo Comienza sobre las 8:00 PM y termina alrededor de las 4:00 AM
Esta es una oportunidad para que el cuerpo se tome el tiempo que necesita para recuperarse y regenerarse. Este es el ciclo en el cual el cuerpo debe tener suficiente sueño. En este ciclo el cuerpo asimila todos los alimentos que se consumen durante el día y luego procesa los nutrientes para regenerarse así mismo célula por célula. Si el ciclo del sueño es interrumpido por patrones irregulares de trabajo, alimentación nocturna de bebés, viajes a través de varios husos horarios u otros factores, el cuerpo pierde su habilidad de regenerar las células, lo cual conlleva a su degeneración en lugar de regeneración.

Leer más...

domingo, abril 01, 2018

Colesterol Alto

El colesterol es un material de construcción celular esencial en el cuerpo, y se requiere para todos los procesos metabólicos. Es particularmente importante en la producción de tejido nervioso, bilis y ciertas hormonas. En promedio, nuestro cuerpo produce entre 0,5g y 1g de colesterol diariamente, dependiendo de la cantidad que el cuerpo necesite en un momento determinado. Definitivamente, nuestro cuerpo es capaz de producir 400 veces más colesterol diariamente que lo que obtendríamos de comer 100g de mantequilla. Los principales productores de colesterol son el hígado y el intestino delgado, en ese orden.


Normalmente, el colesterol puede liberarse directamente en el torrente sanguíneo, donde es instantáneamente atrapado por las proteínas sanguíneas. Esas proteínas, las cuales se llaman lipoproteínas, están a cargo de transportar el colesterol a sus numerosos destinos. Existen tres tipos principales de lipoproteínas a cargo de transportar colesterol: la lipoproteína de baja densidad (LDL), la lipoproteína de muy baja densidad (VLDL), y la lipoproteína de alta densidad (HDL).

En comparación con el HDL, el cual ha sido privilegiado con el nombre de colesterol “bueno”, el LDL y VLDL son moléculas de colesterol relativamente grandes; de hecho, son las más ricas en colesterol. Hay una buena razón para su tamaño, a diferencia de su primo más chico, el cual fácilmente pasa través de las paredes de los vasos capilares, los tipos de colesterol LDL y VLDL están diseñados para tomar otro camino; abandonando el torrente sanguíneo en el hígado.

Los vasos capilares que suministran al hígado tienen una estructura diferente de aquéllos que suministran otras partes en el cuerpo. Se les conoce como sinusoides. Su estructura cuadricular única en el cuerpo, permite que las células hepáticas reciban el contenido sanguíneo en su totalidad, incluyendo las moléculas de colesterol grandes. Las células hepáticas reconstruyen el colesterol y lo secretan junto con la bilis hacia los intestinos. Una vez que el colesterol entra en los intestinos, se combina con las grasas, y es absorbido por la linfa para entrar en la sangre, en ese orden. Los cálculos biliares en los conductos biliares del hígado inhiben el flujo de bilis, y parcialmente, o incluso totalmente, bloquean la ruta de escape del colesterol. Debido a la presión que se crea en las células hepáticas, la producción de bilis baja. Típicamente, un hígado saludable produce más de un cuarto de galón de bilis por día. Cuando los principales conductos biliares están bloqueados, cuando mucho será una taza de bilis, o quizá menos, la que encontrará su camino hacia los intestinos. Esto previene que mucho del colesterol VLDL y LDL se secrete con la bilis.

Los cálculos biliares en los conductos biliares hepáticos distorsionan la estructura de los lóbulos del hígado, dañando y congestionando las sinusoides. Los depósitos excesivos de proteínas también cierran las rejillas de estos vasos sanguíneos. Mientras que el colesterol “bueno” o HDL tiene moléculas suficientemente pequeñas para dejar el torrente sanguíneo a través de los capilares ordinarios, las moléculas más grandes de LDL y VLDL se quedan más o menos atrapadas en la sangre. El resultado es que las concentraciones de ambos, LDL y VLDL, comienzan a elevarse en la sangre a niveles que pudieran ser potencialmente dañinos para el cuerpo.
Sin embargo, este escenario es simplemente una parte de los intentos de supervivencia del cuerpo. Se necesita el colesterol sobrante para reparar el creciente número de grietas y heridas que aparecen como resultado de la excesiva acumulación de proteínas en las paredes de los vasos capilares.

Eventualmente, este colesterol de rescate comienza a obstruir los vasos capilares y a detener el suministro de oxígeno al corazón. Agregando a las complicaciones, el reducido flujo de bilis inhibe la digestión de la comida, particularmente las grasas. Por lo tanto, no hay suficiente colesterol disponible para las células del cuerpo y sus procesos metabólicos básicos. Dado que las células hepáticas ya no reciben la suficiente cantidad de moléculas de LDL y VLDL, ellas (las células hepáticas) suponen que la sangre tiene deficiencias de estos tipos de colesterol. Esto estimula a las células hepáticas para incrementar la producción de colesterol, aumentando aún más los niveles de colesterol LDL y VLDL en la sangre.
Este colesterol “malo” queda atrapado en el sistema circulatorio porque sus rutas de escape, los conductos biliares y los sinusoides hepáticos, están bloqueados o dañados. La red capilar y arterial atrapa la mayor cantidad de colesterol “malo” posible en sus paredes. En consecuencia, las arterias se vuelven rígidas y duras.


Las enfermedades coronarias, sin importar si son el resultado de fumar, el beber excesivas cantidades de alcohol, comer demasiadas comidas proteínicas, estrés, o cualquier otro factor, por lo general no aparecen a menos que cálculos biliares hayan dañado los conductos biliares del hígado. El remover los cálculos biliares del hígado y la vesícula puede, no sólo prevenir un ataque cardiaco o infarto, sino también revertir las enfermedades coronarias y el daño al músculo cardiaco. La respuesta del cuerpo frente a situaciones de estrés se vuelve menos dañina, y los niveles de colesterol comienzan a normalizarse, a medida que los lóbulos hepáticos dañados y distorsionados se regeneran. Los medicamentos para reducir de colesterol no pueden hacer esto. Ellos reducen el colesterol en la sangre de manera artificial, provocando que el hígado produzca aún más colesterol. Sin embargo, cuando esté colesterol extra pasa por los conductos biliares, permanece en un estado cristalino (diferente a su estado soluble) y, por lo tanto, se convierte en cálculos biliares. Las personas que usan medicamentos para bajar el colesterol de manera regular, por lo general desarrollan un gran número de cálculos biliares. Esto los sitúa en una posición donde efectos secundarios importantes pueden aparecer, incluyendo el cáncer y las enfermedades cardiacas.

El colesterol es esencial para el funcionamiento normal del sistema inmunológico, particularmente las respuestas del cuerpo a los millones de células de cáncer producidas diariamente en el cuerpo de toda persona. Para todos los problemas de salud asociados al colesterol, esta importante sustancia es algo que no deberíamos intentar eliminar de nuestros cuerpos.

El colesterol es más benéfico que perjudicial. El daño es generalmente un síntoma de otros problemas. Quiero enfatizar, una vez más, que el colesterol “malo” sólo se adhiere a las paredes de las arterias para prevenir un problema cardiaco inmediato, no para crearlo.
Esto se confirma con el hecho de que el colesterol nunca se adhiere a las paredes de las venas. Cuando un médico determina su nivel de colesterol, simplemente toma una muestra de sangre de una vena, no de una arteria. Dado que el flujo sanguíneo es mucho más lento en las venas que las arterias, el colesterol debería obstruir las venas más rápido que las arterias, pero nunca lo hace. Simplemente no hay necesidad de ello. ¿Por qué? Porque en el recubrimiento de las venas no se encuentran abrasiones ni rasgaduras que requieren reparación. El colesterol solamente se adhiere a las arterias para cubrir las abrasiones y proteger al tejido subyacente como un curita resistente al agua. Las venas no absorben proteínas en sus membranas base, a diferencia de los vasos capilares y las arterias y, por lo tanto, no son sujetas a este tipo de lesiones.


El colesterol “malo” salva vidas; no las toma. El LDL permite que la sangre fluya a través de los vasos sanguíneos dañados sin causar una situación que ponga en riesgo la vida. La teoría del LDL alto como la principal causa de enfermedades coronarias aún no se comprueba y es poco científica. Se ha confundido a la población al hacernos creer que el colesterol es un enemigo al cual se tiene que combatir y destruir a cualquier costo. Los estudios en humanos no han demostrado la relación causa-efecto entre el colesterol y las enfermedades cardiacas. Los cientos de estudios realizados al día de hoy sobre esta relación, solamente han demostrado que hay una correlación estadística entre ambas. Y debe haberlo, porque si no hubiera moléculas de colesterol “malo” adhiriéndose a las arterias lesionadas, tendríamos millones más de muertes provocadas por ataques cardiacos que las existentes. Por otra parte, docenas de estudios concluyentes han demostrado que el riesgo de enfermedades cardiacas se incrementa significativamente en aquellas personas cuyos niveles de HDL disminuyen. Un colesterol LDL elevado, no es una causa de enfermedades cardiacas; por el contrario, es una consecuencia de un hígado desequilibrado y un sistema circulatorio deshidratado y congestionado.

Si su médico le ha dicho que reducir su nivel de colesterol con medicamentos le protege contra ataques cardiacos, usted ha recibido información errónea. El medicamento número uno para reducir el colesterol es Lipitor. Le sugiero que lea las siguientes indicaciones de advertencia presentadas en el sitio Internet oficial de Lipitor: “Las tabletas de LIPITOR® (atorvastatina) son un medicamento utilizado junto con un régimen alimenticio para reducir el colesterol.
LIPITOR no puede ser utilizado por cualquier persona, incluyendo aquellos con enfermedades hepáticas o posibles problemas hepáticos, y mujeres que están lactando, están embarazadas, o pueden quedar embarazadas. LIPITOR no ha demostrado que pueda prevenir las enfermedades cardiacas o los ataques cardiacos.
“Si usted toma LIPITOR, notifique a su médico cualquier dolor o debilidad muscular inusual. Esto puede ser una señal de severos efectos secundarios. Es muy importante avisarle a su médico sobre cualquier medicamento que usted esté tomando para prevenir cualquier interacción seria entre medicamentos...”


La pregunta es, “¿por qué arriesgar la salud o la vida de una persona al prescribir un medicamento que no tiene ningún efecto en la prevención del problema para el cual se prescribe?” La razón por la cual la reducción de los niveles de colesterol no puede prevenir las enfermedades cardiacas se debe a que el colesterol no causa las enfermedades cardiacas.
El tema más importante es cómo una persona puede usar el colesterol y demás grasas del cuerpo de manera eficiente. La habilidad del cuerpo para digerir, procesar y utilizar estas grasas depende en que los conductos biliares del hígado se encuentren claros y libres de obstrucciones. Cuando el flujo biliar no presenta restricciones y está equilibrado, los niveles de LDL y HDL también estarán equilibrados. Por lo tanto, el mantener los conductos biliares abiertos es la mejor prevención contra las enfermedades cardiacas.

Leer más...

viernes, enero 19, 2018

Propiedades Saludables del Ajo

Ya en el antiguo Egipto, el ajo ha sido utilizado como alimento medicinal, incluso los romanos le dotaban de un poder afrodisíaco. En la Edad Media se le atribuían al ajo propiedades mágicas.

A pesar de ser uno de los alimentos que menos gusta consumir, deberíamos aprender a comerlo con más asiduidad, ya que tiene una serie de ventajas muy importantes para nuestro organismo. Es ideal, por ejemplo, para que de sabor a la carne o para acompañar.

Una de las principales funciones del ajo es el poder depurativo que tiene, por lo que pese a que mucha gente tenga la sensación de que se le repite o que es pesado de digerir, lo cierto es que ayuda a eliminar las impurezas del organismo, esto se debe a las cualidades depurativas que posee.

Teniendo en cuenta esto, hay que decir que cuando se pasa por la sartén, se están perdiendo cerca del 90% de sus propiedades, por lo que es mucho mejor comer el ajo crudo que cocido o frito.

Por otro lado, el ajo también es bueno para el corazón ya que ayuda a combatir la hipertensión. Del mismo modo, podemos rescatar la propiedad beneficiosa de que ayuda a prevenir la arteriosclerosis. Esto se debe a su acción diluyente en la sangre. Por ello, el ajo colabora para obtener una buena circulación sanguínea.

El ajo es un buen alimento para estimular las defensas del cuerpo. Tiene propiedades antisépticas y es bueno para prevenir las enfermedades respiratorias. También ayuda a reducir el colesterol.

Como se puede ver los beneficios del ajo son muchos, y también hay que decir que el ajo gracias al fósforo y al azufre que contiene, puede ayudar a combatir los nervios.

Leer más...

lunes, enero 15, 2018

Aminoácidos y Comportamiento

Los aminoácidos son utilizados por el cuerpo para construir proteínas. Las proteínas son indispensables para la formación de las células, estando también vinculadas con la estructura bioquímica de las hormonas, las enzimas, los neurotransmisores y los anticuerpos. También son necesarios para mantener y reparar los músculos, tendones, piel, ligamentos, órganos, glándulas, uñas y cabello. Cuando usted ingiere una comida, su sistema digestivo descompone la proteína de los alimentos en aminoácidos separados, que luego se recombinan para crear los tipos específicos de proteínas que necesita el organismo. (Cada célula está programada para producir exactamente la combinación correcta para sus necesidades).

Los aminoácidos se clasifican como esenciales o no esenciales. Los aminoácidos esenciales no pueden sintetizarse en el organismo y deben obtenerse a través de la dieta, mientras que los aminoácidos no esenciales, aún siendo importantísimos para la salud, sí pueden sintetizarse en el cuerpo y, por tanto, no se clasifican como “esenciales”.

(1)Esenciales (2) Esenciales solo en el crecimiento (3) En poca proporción en lo vegetales (4) Aminoácidos azufrados (Azuf)

Las neuronas de nuestro sistema nervioso se comunican por medio de unas moléculas que nuestro organismo construye con aminoácidos. Por ejemplo, a partir del triptófano se produce la serotonina, neurotransmisor que nos produce sensación de sosiego y nos induce el sueño y que en exceso nos produce somnolencia y su defecto, depresión; y a partir de la fenilalanina, transformada en tirosina, se producen la dopamina y la norepinefrina, neurotransmisores que nos proporcionan sensación de lucidez y estimulación vital, pero en exceso, excitación. Triptófano y fenilalanina compiten para entrar en el cerebro.

Los suplementos de aminoácidos individuales no deben utilizarse durante más de tres meses, excepto bajo la supervisión profesional. Los suplementos de aminoácidos son más eficaces cuando no tienen que competir con los aminoácidos presentes en alimentos ricos en proteínas. Por esta razón, los suplementos de aminoácidos es conveniente tomarlos al menos una hora y media antes o después de las comidas ─los mejores momentos son, probablemente, a primera hora de la mañana o antes de acostarse─.

Durante el proceso de la digestión las largas cadenas de proteínas se descomponen en aminoácidos, a partir de los cuales cada organismo construye sus propias proteínas. El cuerpo humano necesita 20 aminoácidos para fabricar sus proteínas, de los cuales, excepto 8, todos pueden ser sintetizados. Estos 8 hay que consumirlos en la dieta y reciben el nombre de aminoácidos esenciales. Para una correcta síntesis de proteínas de dichos aminoácidos tienen que estar presentes simultáneamente en proporciones adecuadas. Si alguno de ellos está en menor proporción, la utilización del resto se verá disminuida proporcionalmente.

Leer más...

miércoles, enero 10, 2018

Eliminar los Metales Pesados de Nuestro Organismo

Día tras día estamos expuestos a la contaminación por metales pesados. Por mucho que tratemos de evitarlo, mercurio, plomo, aluminio, cadmio... legan a nosotros a través del aire que respiramos, los alimentos que ingerimos o se ponsan sobre nuestra piel. En definitiva, están en nuestro entorno.


La atmósfera acumula partículas tóxicas procedentes de la industria, la combustión de los vehículos, los aerosoles... Estas partículas pueden entrar directamente en nuestro organismo al respirar o en el contacto con la dermis. Además, con la lluvia caen sobre el suelo, el agua y los productos que cultivamos, pasando así, a través de esos terrenos contaminados, a la cadena alimentaria. A eso hay que sumar los herbicidas y pesticidas utilizados en la agricultura, o la contaminación -principalmente por mercurio- del mar, concentrada sobre todo en pescados y mariscos de talla grande (atún, pez espada, tiburón...).

Otras fuentes de contaminación por metales tóxicos están en el tabaco, los medicamentos, los utensilios de cocina o los productos de higiene personal y cosmética (cremas, fotoprotectores, desodorantes...).

A nuestro cuerpo le resulta sumamente difícil eliminar esos metales pesados y se van acumulando día tras día a medida que nos exponemos a ellos. Diferentes estudios concluyen que esa intoxicación está detrás de enfermedades que pueden afectar al hígado, al riñón o a las vías respiratorias. Puede derivar en problemas tiroideos, trastornos neurológicos o problemas de aprendizaje, entre otros.

¿Cómo nos podemos defender de los metales pesados?
El principal mecanismo de eliminación de metales pesados es la quelación. La administración de sustancias con capacidad para unirse o acomplejarse a los metales pesados tiene como resultado la obtención de compuestos menos tóxicos y más fáciles de eliminar. La naturaleza puede ser una importante fuente de moléculas con esta actividad que puede ser reforzada con la administración de sustancias antioxidantes.

• Cilantro (Coriandrum sativum)
El cilantro posee una potente acción antioxidante y quelante especialmente para el mercurio, el plomo y el aluminio. También contiene una gran cantidad de vitaminas, sobretodo A y K.

• Clorofila
La clorofila es el pigmento de color verde que les permite a las plantas realizar la fotosíntesis. La literatura científica describe propiedades detoxificantes y anticancerígenas para esta molécula pero en este caso resulta especialmente interesante por su capacidad quelante de metales pesados.

• Clorela (Chlorella pyrenoidosa)
Es un alga verde unicelular esférica de agua dulce. Es muy rica en clorofila (mayor igual que la espirulina, las espinacas o las ortigas). Es conocida por ser un superalimento muy interesante por sus propiedades nutritivas pero además ha sido estudiada por la capacidad para aumentar la excreción fecal y urinaria del cadmio.

• Selenio
Aunque si bien es verdad que el selenio se considera un metal pesado para el cual se han descrito efectos tóxicos a altas dosis (ingestas superiores de más de 400 μg) también es un oligoelemento necesario para la vida. La ingesta diaria recomendada es de 55 μg para las mujeres y 70 μg para los varones, puesto que entre otras funciones forma parte de los enzimas que realizan una importante función antioxidante. Debido a la alta afinidad que tiene por el mercurio puede antagonizar sus efectos tóxicos impidiendo que se deposite en los tejidos.

Para limitar la exposición a los metales pesados se deben cambiar algunos hábitos:
• Consumir frutas, verduras y cereales procedentes de cultivo ecológico.
• Evitar hacer ejercicio físico en lugares con mucho tráfico.
• Optar por cremas y cosméticos bio, tintes naturales para el cabello y evitar los desodorantes que contengan aluminio.
• Protegerse al utilizar productos de limpieza y pinturas.
• Evitar las amalgamas dentales (empastes de color plata) porque contienen mercurio.

La dieta también puede ayudar a limpiar el cuerpo. Incluir en ella...
BRÓCOLI: Ayuda a estimular el proceso depurativo del cuerpo y, por tanto, a eliminar los tóxicos. Es preferible cocinarlo al vapor para mantener sus propiedades.
AJO: Es un poderoso antioxidante. Además es antibiótico natural y también nos ayudará a incrementar nuestras defensas.
MANZANA: Junto con otras frutas como peras y pomelos, tiene niveles altos de pectina, un quelante natural que puede contribuir a eliminar los metales pesados del cuerpo.
VITAMINA C: Ayuda al sistema inmunológico para que este actúe en la eliminación de los tóxicos.

Fuente: Soria Natural

Leer más...