Técnicas Curativas

Centro Fénix de Naturopatía




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Solo por Hoy


Sólo por hoy, me voy a conceder permiso...
para abrir un nuevo sendero;
para aprender una nueva forma de vivir.
Para dudar, para cometer errores.
Para reir, llorar, amar, reflexionar, descansar.
Para conocer la paz de la renuncia.


Sólo por hoy, me voy a conceder permiso...
para ser amable conmigo mismo.
Para honrar mi cuerpo, mi corazón, mi alma.
Para confiar en el futuro, en Dios, en mí.
Para venerar la vida que disfruto.
Para recordar quién soy.


Sólo por hoy...
Voy a encontrar el valor necesario
para mantenerme firme,
para escuchar,
para escuchar el susurro de mi corazón...
entre el sonido del trueno,
para cantar al viento.



Heart Singer





Centro Fénix de Naturopatía

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viernes, marzo 08, 2013

La Dieta segun el Grupo Sanguineo

Cada grupo sanguíneo posee anticuerpos específicos para los otros grupos. El doctor austríaco Karl Landsteiner, descubrió los diferentes grupos y evitó, gracias a ello, los riesgos de las transfusiones sanguíneas.

• El tipo de sangre A contiene anticuerpos para el tipo B, por lo que el tipo B es rechazado por el tipo A.
• El tipo de sangre B contiene anticuerpos para el tipo A, por lo que el tipo A es rechazado por el tipo B.
• El tipo de sangre AB no contiene anticuerpos, por lo que puede recibir sangre de todos los grupos, pero al poseer antígenos A y B es rechazado por todos menos por el AB.
• El tipo de sangre O contiene anticuerpos para los tipos A y B, por lo que solamente puede recibir sangre del grupo O, pero al no poseer antígenos A y B, es donante universal.

”Lo que es alimento para un hombre es veneno para otro”
(refrán popular)


Tras una laboriosa observación de la evolución de sus pacientes, el doctor James D´Adamo comprobó que no todas las personas respondían de igual manera a los tratamientos dietéticos, sobre todo cuando pertenecían a grupos sanguíneos distintos.
El doctor D´Adamo publicó sus experiencias en 1980 en el libro One man´s food (El alimento de un hombre). Dos años después, en 1982, su hijo, el doctor Peter D´Adamo, continuó con las observaciones sobre los grupos sanguíneos y la alimentación. Sus descubrimientos se exponen en su libro Eart right for you type, publicado en 1996 (Los grupos sanguíneos y la alimentación).

El Grupo Sanguíneo 0
A las personas del grupo 0 les conviene una alimentación basada en las proteínas de origen animal y practicar ejercicio físico intenso. Sin embargo, los productos lácteos y los cereales no les resultan beneficiosos. Por lo tanto, las personas de este grupo pierden peso al restringir el consumo de granos, panes y legumbres.
El principal factor en el aumento de peso para el tipo 0 es el gluten que se encuentra en el germen de trigo y en los productos de harina integral. Actúa sobre su metabolismo para crear el estado opuesto de la cetosis (formación excesiva de cuerpos cetónicos, como ocurre en la diabetes). En lugar de mantener al sujeto delgado en condiciones de alta energía, las lectinas del gluten inhiben su metabolismo de insulina, interfiriendo en el uso eficiente de las calorías.
Se ha podido observar que los individuos obesos del grupo 0 que no han tenido éxito con otras dietas, pierden peso rápidamente con solo eliminar el trigo de su alimentación.
Hay otros factores que contribuyen al aumento de peso en las personas del tipo 0. Ciertas legumbres, especialmente las lentejas y las alubias, contienen lectinas y no son muy adecuadas para las personas que desarrollan mucha actividad física.
Por otro lado, los individuos del grupo 0 tienen menor capacidad de captar el yodo de los alimentos, un mineral cuyo único propósito es la producción de la hormona tiroidea. Los síntomas de hipotiroidismo incluyen aumento de peso, retención de líquidos, debilitamiento muscular y fatiga.
Las personas del grupo 0 deberán reducir el consumo de productos lácteos, ya que su organismo los rechaza, pero pueden sustituirlos por derivados de la soja como el tofu o la leche de soja. Están desaconsejados los brotes de alfalfa, ya que poseen componentes que irritan el tubo digestivo de las personas del grupo 0. Los vegetales solanáceos, como la berenjena y las patatas, tienen lectinas que se depositan en las articulaciones y causan artritis a los individuos del grupo 0.
Las personas del grupo 0 toleran bien los aceites, pero especialmente el aceite de oliva.
Además, les sientan bien todo tipo de frutas, sin embargo no son aconsejables las mandarinas, las naranjas, las fresas y los plátanos.
Las hierbas como la menta, el perejil, la rosa mosqueta y la zarzaparrilla tienen el efecto de proteger el sistema inmunológico de estas personas. Por otra parte, hierbas como la alfalfa, el aloe, la bardana, el hipérico, la uña de gato y la barba del maíz estimulan el sistema inmune y licuan la sangre, un problema para las personas del grupo 0.
Hay muy pocas bebidas aceptables para el tipo 0. En general, están bastante limitados a los efectos inocuos del agua mineral, el agua de seltz y el té. La cerveza es admisible con moderación, pero no es una buena opción si lo que quieren es perder peso. El café les provoca un aumento de los niveles de ácido gástrico.



El Grupo Sanguíneo A
El tipo A mejora con la dieta vegetariana, la herencia de sus antepasados agricultores más sedentarios y menos cazadores. Es particularmente importante que los sensibles integrantes de este grupo sanguíneo ingieran sus alimentos en un estado tan natural como sea posible: frescos, puros y orgánicos. De esta manera fortalece su sistema inmune e impedirán el desarrollo de enfermedades, además de mantener mejor el peso ideal.
En muchos aspectos, el tipo A es exactamente lo opuesto al tipo 0 en lo que respecta al metabolismo. Así, mientras que los productos animales aceleran el ritmo metabólico del grupo 0, haciéndolo más eficiente, éstos tienen un efecto muy diferente sobre el tipo A.
Algunas personas del tipo A experimentan retención de líquidos y sus procesos digestivos son más lentos. Los individuos del grupo 0 “queman” su ingesta de carne como si fuera combustible, pero los del tipo A la almacenan como grasa. La razón de esta diferencia es el ácido gástrico. Mientras que el tipo 0 tiene un jugo gástrico muy ácido, que favorece la digestión de la carne, el tipo A tiene un jugo gástrico menos ácido.
Los alimentos lácteos también son deficientemente digeridos por el tipo A, y provocan reacciones insulínicas. Además, los productos lácteos son muy ricos en grasas saturadas, el tipo de grasa que compromete la función cardíaca y lleva a la obesidad y la diabetes.
Si bien las personas del tipo A deberían eliminar todo tipo de carnes de sus dietas, pueden consumir pesacdos y mariscos con moderación. En general deberán tomar bastantes cereales, en especial trigo sarraceno y arroz integral. También toleran sin problemas las pastas y todo tipo de vegetales y frutas, con excepción del tomate.
Debido a que las personas del tipo A tienen un sistema inmune lento les conviene tomar infusiones de aloe, alfalfa o bardana, que son aceleradoras del sistema inmune, lo mismo que el té verde o el cardo mariano, por sus efectos antioxidantes.
La mejor bebida siempre es el agua. Pero las personas del grupo A también pueden tomar café. Aumenta la secreción de ácido gástrico y posee las mismas enzimas que se encuentran en la soja.


Grupo Sanguíneo B
En muchos sentido el grupo B se asemeja tanto al tipo 0 que los dos parecen estar relacionados. Sin embargo, podríamos decir que el grupo sanguíneo B representa un refinamiento sofisticado en la trayectoria evolutiva, un esfuerzo de reunir los pueblos y culturas divergentes. En general, el tenaz y alerta tipo B es capaz de resistir muchas de las enfermedades severas más frecuentes de la vida moderna, como las afecciones cardíacas. Pero sus sistemas parecen ser más propensos a alteraciones del sistema inmune, como la esclerosis múltiple, el lupus y el síndrome de fatiga crónica.
La dieta del tipo B es equilibrada y sana, e incluye una amplia variedad de alimentos. En palabras del doctor Jame D´Adamo, representa “lo mejor de los reinos vegetal y animal”.
En los individuos del tipo B, los principales factores para el aumento de peso son el maíz, el trigo sarraceno, las lentejas, los cacahuetes y las semillas de sésamo. Cada uno de estos alimentos tiene una lectina diferente, pero todos afectan a la eficiencia de su proceso metabólico, causando fatiga, retención de líquidos e hipoglucemia (una severa disminución en el azúcar de la sangre después de ingerir una comida).
El tipo B es similar al tipo 0 en su reacción al gluten que se encuentra en el germen de trigo y los productos de harina integral. La lectina del gluten se suma a los problemas causados por otros alimentos retardadores del metabolismo. Cuando el alimento no se metaboliza eficientemente y el organismo no lo “quema” como combustible, se almacena como grasa. Tampoco les es conveniente consumir pollo ya que contiene una lectina aglutinante para el tipo de sangre B. Sin embargo, pueden tomar productos lácteos porque el principal antígeno del grupo B es la D-galactosamina, el mismo azúcar presente en la leche. Estas personas, no obstante, toleran mal la leche de soja.
A las personas del grupo B les sienta bien la mayoría de zumos de frutas. El té verde resulta muy beneficioso para su metabolismo, aunque también pueden tolerar el café. Asimismo deberán consumir especias “fuertes” como el jengibre, el rábano picante, el curry o la pimienta cayena.


El Grupo Sanguíneo AB
Con menos de mil años de antigüedad, el tipo de sangre AB es biológicamente complejo y raro (pertenecen a él entre un 2 y un 5% de la población mundial). No encaja fácilmente en ninguna de las otras categorías. Los antígenos múltiples a veces hacen que el tipo AB se parezca al A, a veces al B, y otras veces a una fusión de ambos, una sangre tipo centauro. Esta multiplicidad de cualidades puede ser positiva o negativa, según las circunstancias. Básicamente la mayoría de alimentos que están contraindicados para el tipo A o el tipo B probablemente no sean convenientes para el tipo AB, si bien hay algunas excepciones. Las personas del grupo sanguíneo AB a menudo son más fuertes y activas que las más sedentarias del grupo A.
En lo que respecta al aumento de peso, el tipo AB refleja la herencia mixta de sus genes A y B. Por ejemplo, al igual que el tipo A, tiene más baja cantidad de ácido gástrico, junto con la adaptación del tipo B de las carnes. Para perder peso, deberá restringir el consumo de carne, comiendo pequeñas cantidades que puede suplementar con vegetales y tofu (queso de soja).
El tipo AB tiene la misma respuesta insulínica que el tipo B cuando come alubias, frijoles, judías verdes, maíz, trigo sarraceno o semillas de sésamo.
El tipo AB no tiene la reacción severa al gluten del trigo característica de los tipos 0 y B. Pero también en este caso, si se pretende adelgazar se deberá evita el trigo. El tipo AB utiliza las calorías más eficientemente.
Las personas del grupo AB deberían tomar infusiones de hierbas para reforzar el sistema inmune y desarrollar una protección contra las afecciones cardiovasculares y el cáncer. La alfalfa, la bardana, la manzanilla y la equinácea son excelentes estimulantes del sistema inmune. El marjoleto y el palo dulce resultan muy beneficiosos para la salud cardiovascular. El té verde tiene efectos muy positivos sobre el sistema inmune. Las infusiones de diente de león, raíz de bardana y hojas de fresa (fragaria vesca) contribuyen a la absorción del hierro y previenen la anemia. Una taza o dos de café por día incrementan la producción de jugo gástrico de las personas del tipo AB y también tiene las mismas enzimas que se encuentran en la soja. Para obtener una mejor combinación de beneficios, deben alternar la toma de café y de té verde.

2 comentarios:

  1. Anónimo7:15 p. m.

    Muchas gracias. Un artículo muy interesante

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    Respuestas
    1. Nos alegra saber que ha sido de tu interés.
      Gracias por tu comentario. Un saludo.

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